Tan solo bastaron 120 segundos para que el drama y el debate se instauraran en el encuentro del Espanyol con el Real Madrid, correspondiente a la segunda jornada de LaLiga. El debut merengue en la competición empezó con un Vinicius que volvió a ser protagonista de la pelea.
Nada más empezar el partido, Cala le propició una patada por la espalda cuando el brasileño ya se encontraba en el suelo. Acción que quedó impune y que desató las protestas en el banquillo madrileño. Así mismo, la cosa no quedó solo en el campo.
Toque de ironía en redes
Vinicius no ha dejado pasar esta oportunidad para darle continuidad al asunto en redes sociales. En concreto, ha sido a través de un repost en Instagram, donde ha dejado un «Tarjeta amarilla a VINI!!!!!!!!!» en el clip publicado por la cuenta oficial de DAZN en España.
Un mensaje totalmente irónico y que no solo deja entrever el malestar del delantero ante la acción. También en la forma de gestión y decisión arbitral al considerar que siendo una patada fortuita en un partido recién empezado, no era suficiente motivo como para mostrar la tarjeta amarilla.
Ante la situación, Vinicius se mostró totalmente incrédulo en el campo. Emoción que escaló hasta la furia y la frustración por ver que, una vez más, recibía lo que se interpretó como una provocación en una jugada ya finalizada.
¿Amarilla, roja o expulsión?
El debate se abrió también en redes sociales. Muchos aficionados —madridistas y no madridistas— han considerado que es una acción punible con tarjeta amarilla, como mínimo. De hecho, varios usuarios han considerado que dejar pasar este tipo de provocaciones en el terreno solo hacen que alimentar ciertas actitudes de los jugadores, las cuales luego si se critican.
Porque ahí está el problema. El colegiado José María Sánchez Martínez vio el acto en directo y consideró que no había nada sancionable. En consecuencia, tampoco entró el VAR de Jorge Figueroa Vázquez, quién no llamó al primer árbitro para volver a ver la jugada. E incluso con signo de disculpa de Cala a Vinicius, se siguió interpretando que era demasiado pronto para hacer un juicio que podría haber cambiado el rumbo del partido.
Mourinho defiende a su jugador
El asunto también trascendió a las ruedas de prensa post partido. José Mourinho fue el primero en contestar y defender a su jugador, alegando que «Vini no es un santo, pero lo que le hacen es demasiado«.
Además, tachó de bullying todas las acciones en las que el jugador brasileño se encuentra temporada tras temporada en los terrenos de juego. «Le doy yo, luego tú. Si yo cojo una amarilla, le das tú, salgo yo que tengo amarilla, entras tú sin amarilla y te doy yo. Es una frustración para él», explicó el técnico.
Asimismo, Mourinho finalizó recalcando que, actualmente, se está viviendo una era social con la promoción del anti-bullying. Sin embargo, mencionó que «con Vinicius estamos todavía en el bullying, sea del adversario, sea público» y que hay que poder educar y preparar al brasileño al máximo.









Deja tu comentario