Universitario parecía vivir una de esas tardes en las que todo sale mal. A los 20 minutos ya perdía 2-0 ante UTC en Cajamarca, había cometido errores poco habituales y el Héroes de San Ramón planteaba un escenario todavía más exigente por la altura. Sin embargo, lo que comenzó como una tarde para olvidar terminó convirtiéndose en una de las victorias más impactantes de todo el Torneo Clausura 2026.
Jairo Concha inició la reacción antes del descanso y, en el segundo tiempo, Riveros, Valera y Polo completaron una remontada que llevó el marcador hasta el 4-2. Pero la verdadera dimensión de lo conseguido aparece cuando se revisan los números: dar vuelta un 2-0 prácticamente no había ocurrido durante toda la temporada de la Liga 1.
El 1,4% que explica la épica remontada de Universitario
Antes de este partido, se tenía el siguiente dato en la Liga 1 2026: hubieron 72 partidos en los que algún equipo había conseguido ponerse 2-0 arriba. En 63 de ellos, el conjunto que tomó esa ventaja terminó ganando; en ocho encuentros lo equipos acabaron empatados y apenas en uno se había conseguido la remontada por parte del equipo que estuvo dos goles abajo.
En otras palabras, solo el 1,4% de esos partidos había terminado en remontada. La ‘U’ se convirtió en apenas el segundo equipo del campeonato capaz de revertir semejante diferencia.
Por como se dieron las cosas en el partido este dato se vuelve cada vez más llamativo. Luis Arce abrió el marcador a los 16 minutos con un potente disparo desde fuera del área y Abdiel Arroyo puso el 2-0 apenas cuatro minutos después. UTC incluso encontró posibilidades de ampliar la diferencia antes de que Universitario pudiera tener reacción alguna.
Héctor Cúper no esperó al entretiempo para intervenir. Con el partido cuesta arriba, Piero Quispe ingresó en la primera mitad buscando modificar el funcionamiento crema. Y cuando parecía que la ‘U’ se iría al descanso con dos goles de desventaja, Jairo Concha apareció con un extraordinario tiro libre para marcar el 2-1.
El descuento cambió el escenario. Universitario tomó mayor protagonismo después del descanso hasta que Riveros encontró el empate a los 73 minutos con una definición acrobática. Cuatro minutos después, César Inga desbordó por izquierda y puso el centro para que Valera marcara de cabeza el 3-2. Y a los 80′, una combinación entre Lisandro Alzugaray y Polo terminó con el capitán decretando el 4-2. Tres goles en apenas siete minutos transformaron una derrota en una goleada.
Cúper cambió antes de que fuera demasiado tarde
La remontada también dejó una lectura sobre Héctor Cúper. El técnico reconoció después del encuentro que Universitario tuvo aproximadamente 15 minutos muy malos, con errores y momentos de confusión, además de señalar que algunos futbolistas sintieron los efectos de la altura.
Pero el argentino tampoco permaneció inmóvil. El ingreso temprano de Piero Quispe fue la primera señal y posteriormente volvió a intervenir desde el banco. Cuando Gianluca Lapadula comenzó a sentir el desgaste, Lisandro Alzugaray ocupó su lugar y terminó participando directamente en el cuarto gol.
Cúper incluso volvió a referirse a su decisión de recuperar una estructura conocida por el plantel después de los cambios realizados al comienzo del Clausura. “Uno no tiene que ser necio de querer insistir con algo que tal vez no funciona”, señaló tras la victoria.
La otra cara del resultado apareció en las declaraciones de Valera. El delantero celebró la reacción, pero fue bastante más crítico con la manera en que Universitario comenzó el encuentro. “No siempre vamos a poder dar vuelta un partido”, advirtió, antes de remarcar que el equipo no puede continuar regalando goles.
También destacó cuánto significó el tanto de Concha justo antes del descanso: “Con el gol de Jairo tuvimos un aire para el segundo tiempo”. Para Valera, la remontada volvió a demostrar una característica del plantel: “Es un grupo que no deja de correr hasta que termina el partido”.
La Mirada de Los Profes del Fútbol: hay partidos que también construyen campeones
Ganar 4-2 después de estar 2-0 abajo puede alimentar cualquier discurso épico, pero sería un error quedarse únicamente con eso. Valera tiene razón: Universitario no puede acostumbrarse a necesitar una remontada para corregir sus propios errores. En otro partido, esos primeros 20 minutos pueden resultar irreversibles.
Pero también hay algo que los números no terminan de explicar. Cuando el encuentro parecía escaparse, la ‘U’ no dejó de creer. Llegó el gol de Concha, Cúper encontró respuestas desde el banco y el equipo terminó convirtiendo tres veces en apenas siete minutos. Si remontar un 2-0 ha sido una excepción durante esta Liga 1, lo sucedido en Cajamarca vuelve a hablar de una característica que este plantel ha construido durante los últimos años: su capacidad para competir hasta el final, incluso cuando el escenario parece estar en su contra.
Andy Polo lo resumió después del partido con una frase que representa bastante bien esa identidad: “A la ‘U’ nunca la pueden dar por muerta”. Y quizá ahí esté el verdadero valor de lo ocurrido en Cajamarca. No solamente en los tres puntos ni en el 4-2, sino en volver a confirmar una sensación que este equipo ha conseguido instalar entre sus propios jugadores, sus hinchas y también sus rivales.
Porque habrá partidos en los que la remontada no llegue y errores que ya no puedan corregirse. Pero mientras quede tiempo por jugar, esta Universitario ha aprendido a creer que todavía puede cambiar la historia. A la ‘U’, como dijo su capitán, nunca la pueden dar por muerta.









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