Anfield escuchó durante buena parte de la noche a quienes habían viajado para acompañar al Atlético de Madrid. La grada rojiblanca ganó la batalla del ruido, pero su voz fue encontrando cada vez menos eco sobre el césped. El equipo de Diego Simeone compitió durante media hora, golpeó primero y pareció dispuesto a discutirle el escenario al Liverpool. Después se fue apagando hasta acabar sometido al ritmo inglés.
Marcos Llorente volvió a convertir su estadio predilecto en un jardín particular. Una carrera suya abrió el marcador y recordó que pocos escenarios despiertan tanto su instinto ofensivo. Sin embargo, como en el estreno europeo de la temporada pasada, su gol terminó siendo una resistencia insuficiente dentro de otra noche gobernada por el Liverpool. El conjunto rojiblanco cayó por 2-1 y comenzó la Champions League sin puntos por segundo año consecutivo.
El Liverpool remonta el golpe inicial del Atlético de Madrid
Los dos equipos salieron dispuestos a atacar y las ocasiones se repartieron durante un comienzo abierto. El Liverpool tuvo algo más de dominio, pero el Atlético encontró espacios para correr y aprovechó uno de ellos en el minuto 17. Julián Álvarez, de regreso al once después de haber comenzado como suplente en Bilbao, lanzó un pase al espacio que permitió a Marcos Llorente arrancar desde antes de tres cuartos de campo. El centrocampista ganó metros, alcanzó el área y convirtió el 0-1.
Llorente volvió a aparecer en un escenario con el que mantiene una relación especial. El madrileño, que ya fue protagonista con un doblete en la derrota por 3-2 de la pasada temporada, alcanzó su quinto gol en Anfield. El Atlético, alentado por una afición que se hacía escuchar por encima del ambiente local, sostuvo el pulso durante la primera media hora.
La presión inglesa, sin embargo, comenzó a encerrar a los rojiblancos. Oblak respondió ante las llegadas del Liverpool y encontró ayuda en varios cruces defensivos, especialmente de Llorente y Kang-in Lee. El empate llevaba tiempo anunciándose cuando Kerkez recuperó el balón en campo contrario y encontró a Barcola dentro del área. El guardameta esloveno salvó el primer disparo con los pies, pero el Liverpool mantuvo viva la jugada. Wirtz conectó con Szoboszlai, Araújo devolvió el balón de tacón y el húngaro colocó el 1-1 al palo largo al filo del descanso.
El segundo golpe llegó nada más comenzar la segunda parte. Una acción de Ngumoha por la izquierda terminó con un balón suelto en la frontal. Mac Allister recogió el rechace y conectó un remate limpio que se convirtió en el 2-1 definitivo. En apenas unos minutos de juego efectivo, el Liverpool había transformado su insistencia en una remontada.
El Atlético pierde profundidad y se queda sin respuesta
El Atlético que regresó del vestuario ya no tuvo el filo mostrado durante el comienzo. La presión local dificultó su salida y las transiciones dejaron de encontrar metros. Julián, decisivo en el primer gol, fue perdiendo contacto con el balón, mientras que el equipo se alejaba progresivamente del área de Alisson. El Liverpool bajó el ritmo, pero conservó el control territorial sin sufrir una reacción sostenida de los rojiblancos.
La primera titularidad de Cuti Romero también terminó antes de tiempo. El argentino, que había debutado disputando 31 minutos en Bilbao, tuvo que retirarse con problemas físicos. Su salida añadió incertidumbre a una defensa que ya sufría para proteger los rechaces y contener los ataques entre líneas del conjunto inglés. Hasta conocer el parte médico, el alcance de sus molestias permanece pendiente.
Simeone recurrió en el tramo final a Jonathan David, que disputó sus primeros minutos como futbolista del Atlético. Su debut amplió las alternativas ofensivas, pero llegó dentro de una fase en la que el equipo apenas conseguía avanzar acompañado. El delantero canadiense tuvo poco margen para intervenir y su entrada no modificó el desarrollo del encuentro.
El fuera de juego evitó que la superioridad inglesa terminara reflejada con mayor amplitud. En el minuto 89, Víctor Muñoz atravesó la defensa rojiblanca con una facilidad preocupante y encontró a Frimpong, que marcó el aparente tercer gol. La posición adelantada del neerlandés invalidó la acción, pero no ocultó la imagen de un Atlético partido, fatigado y esperando el final.
La Mirada de Los Profes del Fútbol: una voz sin eco sobre el césped
La afición del Atlético no dejó de creer, incluso cuando el equipo parecía haberse quedado sin argumentos. Su voz atravesó Anfield durante buena parte de la noche, pero el empuje que bajaba desde la grada solo encontró respuesta durante la primera media hora. El problema no estuvo en adelantarse y proteger la ventaja, sino en renunciar progresivamente a aquello que había permitido conseguirla: valentía para salir, precisión para activar a Julián y espacio para lanzar las carreras de Llorente.
El Atlético vuelve a comenzar la Champions perdiendo contra el Liverpool en Anfield. La temporada pasada reaccionó después de encajar dos goles tempranos y cayó en el descuento; esta vez golpeó primero, pero permitió que el rival fuera apropiándose del partido hasta silenciarlo sobre el campo. Llorente volvió a marcar en su escenario favorito y los seguidores rojiblancos se negaron a guardar silencio. Al equipo, en cambio, la voz le duró media hora.








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