Quien juega con fuego se acaba quemando. El RCD Espanyol, tras ir ganando prácticamente durante todo el partido, dejó escapar la victoria ante el Málaga en La Rosaleda en el tiempo añadido.
Un gol de Adrián Niño en el minuto 93 dejó con la miel en los labios a los de Manolo González, que se habían adelantado gracias a una genialidad de Bryan Zaragoza.
La crónica del Málaga – Espanyol
Tras la contundente derrota ante el Elche en el último partido antes del parón de selecciones, Manolo González revolucionó su once con hasta seis cambios. El más destacado, en la portería: Ángel Fortuño fue titular en detrimento de Marko Dmitrovic. Un toque de atención al serbio y una oportunidad para el canterano, que no la desaprovechó.

Fortuño respondió con seguridad bajo palos. A los diez minutos de juego, salvó a los suyos con una mano espectacular ante un disparo de Larrubia tras una gran jugada colectiva del Málaga. Era la primera ocasión de un encuentro en el que, pese a corresponder a la octava jornada de LaLiga EA Sports, había mucho en juego.
Bryan Zaragoza se estrena con la camiseta del Espanyol
La respuesta del Espanyol fue inmediata y contundente. En el 12′, Bryan Zaragoza recibió en banda, se metió hacía dentro dejando atrás a dos rivales y superó a Alfonso Herrero con un ajustado disparo al primer palo. Golazo marca de la casa para abrir la lata y estrenarse con la blanquiazul. Y lo hizo en su tierra, donde no fue recibido precisamente con los brazos abiertos. Especialmente tras el gol.
El 0-1 hizo mucho daño al Málaga, que durante unos minutos estuvo en la lona. Sin embargo, el Espanyol no logró noquearlo, pese a disponer de ocasiones para hacerlo. Carlos Puga evitó sobre la misma línea el gol de Roberto, que poco después volvió a rozar el tanto tras una transición rápida de los de Manolo González.
Después de unos minutos críticos, La Rosaleda espoleó a su equipo y el Málaga reaccionó. Sin embargo, pese a hacerse con el control del partido en el tramo final de la primera parte, los de Funes no generaron peligro ante un Espanyol muy cómodo y seguro en defensa.
Adrián Niño rescata un punto para el Málaga en el último suspiro
La segunda parte solo tuvo un color. Obligado por el resultado y la situación del equipo, el Málaga salió con una marcha más, decidido a encerrar al Espanyol en su campo, que no tuvo reparos en dar un par de pasos atrás.
Pese a todo, los minutos pasaban y el Málaga apenas conseguía generar peligro a balón parado. Pablo Martínez fue quien más cerca estuvo del gol, con un lanzamiento de falta potentísimo que se estrelló en el larguero. Por lo demás, Fortuño estaba resolviendo sin problemas el poco trabajo que tenía.
Sin embargo, como dice el refrán, quien la sigue la consigue y el empuje del Málaga tuvo premio en el último suspiro. En el 93′, Adrián Niño firmó el empate al empalmar a la perfección un centro de Rafita. Un remate imparable para Fortuño, que no pudo poner el broche a su gran actuación con la portería a cero. Al final, reparto de puntos en La Rosaleda y un empate que sabe a victoria para el Málaga y a derrota para el Espanyol.









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