Pocas veces una misma temporada le ofrece a un club dos caras tan distintas. Mientras una parte de la hinchada mira la tabla del semestre y se ilusiona con meterse entre los ocho, la otra no deja de hacer cuentas con la calculadora del promedio. Esa doble vida marca el cierre de año en la frontera.
Con Boyacá Chicó ya condenado a jugar en el Torneo BetPlay en 2027, el foco del descenso se estrechó hasta quedar en dos escudos. Uno llega herido por una derrota reciente y el otro se aferra a una ventaja que parecía cómoda hace un mes. Quedan tres partidos por equipo y una última fecha con aire de final sin trofeo.
Cúcuta Deportivo tiene la ventaja y Jaguares, la obligación
La caída de Jaguares de Córdoba por 1-0 ante Deportivo Pereira, el viernes 30 de octubre, dejó la pelea casi resuelta en el papel. El gol de Ánderson Plata al minuto 71 hundió a los cordobeses en el puesto 20 de la tabla del descenso, con 31 puntos en 35 partidos y un promedio de 0,89, apenas por debajo del 0,90 de Boyacá Chicó. Ese resultado dejó salvados a Internacional de Bogotá, Alianza Valledupar y Llaneros.
El Cúcuta Deportivo aparece en la casilla 18, con 37 puntos en 35 juegos y un promedio de 1,06. Como los dos clubes solo suman lo hecho en esta temporada en la A, la pelea es casi un mano a mano de puntos: seis de ventaja para el motilón, con nueve todavía en juego para cada uno. Si Cúcuta no suma nada más, Jaguares necesita al menos siete; con seis, la decisión pasaría a la diferencia de gol, donde hoy pierde con -26 frente a -19.
La cuenta se vuelve mucho más dura para los felinos si el rival suma una sola unidad. En ese caso solo les serviría ganar los tres partidos que les quedan, incluido el de la última fecha en el estadio General Santander. Por eso el motilón depende de sí mismo: con un triunfo en ese duelo directo, la permanencia queda asegurada.
Un calendario que pesa tanto como la tabla
Cúcuta jugará dos de sus tres partidos en casa: recibe a Independiente Santa Fe el miércoles 4 de noviembre, después visita a Junior en Barranquilla y termina contra Jaguares en el General Santander. Y en paralelo sueña con los cuadrangulares: hoy aparece décimo en el todos contra todos, con 21 puntos.
El camino de Jaguares, en cambio, no tiene nada de amable. El equipo de Julio Méndez visita a Deportivo Pasto el 3 de noviembre, recibe a Atlético Bucaramanga el 8 y cierra como visitante en Cúcuta. Un empate en cualquiera de los dos primeros partidos ya lo dejaría prácticamente sin aire. Ganar es la única opción.
Hay un matiz que mantiene viva la pelea. Cúcuta viene de perder ante América en Cali y luego cayó 0-2 contra Águilas Doradas, dos tropiezos que le impidieron cerrar el tema antes de tiempo. Una racha así, alargada una semana más, es lo que Jaguares necesita para llegar con vida al final.
La mirada de Los Profes del Fútbol
Los números dicen que Cúcuta tiene el problema bajo control, pero nada está cerrado. El punto clave está en Pasto y en Montería: si Jaguares gana esos dos partidos, llegará al General Santander con la presión toda del lado local y con un estadio que pasará de la ilusión a los nervios en noventa minutos. Ahí ya no pesaría la tabla.
La pregunta es si el plantel motilón podrá pensar en dos cosas a la vez. Pelear por los cuadrangulares y por la categoría en la misma semana puede ser un impulso o una trampa. ¿Usted cree que Cúcuta dejará la cuenta cerrada contra Santa Fe o que la definición se irá hasta el último minuto del duelo directo?









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