Anoeta ha querido ver fútbol de más de una portería esta noche, pero solo una de las dos áreas ha vivido sobresaltos de verdad. La Real Sociedad se ha instalado en campo del Celta desde el primer minuto y apenas se ha movido de ahí en buena parte del encuentro. El problema es que dominar no siempre es sinónimo de ganar, y los de Pellegrino Matarazzo se han topado con un rival replegado y con un Radu que ha decidido que esta noche no habría gol para nadie.
La crónica del Real Sociedad-Celta
El partido entre Real Sociedad y Celta ha arrancado con un susto. Un choque entre Sergio Gómez y Yoel Lago ha dejado al defensa del Celta tendido sobre el césped con un corte bajo el ojo y ha estado a punto de acabar en penalti, pero el linier ha señalado fuera de juego.
Superado el aviso, la Real ha tomado el control del encuentro y ha buscado con insistencia el carril izquierdo, donde Barrenetxea se ha mostrado más incisivo que Kubo. El Celta, bien plantado en un 5-2-3, ha optado por esperar atrás y resistir el dominio local. Y ahí ha aparecido Radu, dispuesto a convertirse en el gran protagonista de la noche.
Radu evita el primero y Kubo perdona una ocasión clarísima
El portero rumano ha intervenido en dos ocasiones claras. Primero ha desviado un cabezazo de Jon Martín que buscaba la escuadra y, poco después, ha detenido un disparo raso de Yangel Herrera.
Pero la ocasión más clara de la primera mitad la ha tenido la Real y la ha desperdiciado Kubo. En el minuto 22, una gran combinación entre Óskarsson y Oyarzabal ha dejado a Radu prácticamente fuera de la jugada. El balón ha quedado muerto para el japonés, que solo tenía que empujarlo a puerta vacía. Sin embargo, su remate se ha marchado por encima del larguero.
Con más ocasiones que goles y una amarilla para Yangel Herrera, la Real se ha marchado al descanso con la sensación de que el marcador debería reflejar algo más. El Celta, más incómodo con el balón y obligado a resistir durante buena parte del primer tiempo, se ha ido a vestuarios con un 0-0 que a esas alturas ya podía considerar un pequeño triunfo.
El Celta reacciona tras el descanso, pero la Real vuelve a buscar el gol
El Celta ha salido con otra cara tras el descanso, presionando más arriba y tratando de incomodar la salida de balón de la Real. Antañón ha sido el primero en avisar con un disparo a la media vuelta que se ha marchado fuera.
La Real, sin embargo, ha sabido aguantar el momento de mayor presión visitante y ha recuperado poco a poco el control. En el minuto 76 ha llegado una de las acciones más polémicas del encuentro: Guedes ha caído dentro del área y los jugadores locales han reclamado penalti. El colegiado ha acudido al monitor, pero tras revisar la jugada ha decidido que no había nada punible.
Matarazzo ha ido refrescando al equipo con las entradas de Guedes, Marchal, Sucic y Gorrotxategi, buscando piernas nuevas para afrontar el tramo decisivo. La Real se ha volcado entonces sobre la portería del Celta y Radu ha vuelto a tener trabajo.
Guedes ha rozado el gol con un latigazo cruzado que se ha marchado lamiendo el palo. Ya en los últimos minutos, Oyarzabal ha puesto un centro con rosca buscando a Marchal, pero Radu ha vuelto a aparecer para blocar el balón y apagar definitivamente la última amenaza local.
El colegiado ha pitado el final apenas unos segundos después. Cero a cero definitivo.
Anoeta se ha quedado con la sensación de haber visto un partido para ganar y no para empatar. La Real ha generado ocasiones suficientes para llevarse los tres puntos, pero entre la falta de puntería y las intervenciones de un Radu inspirado, el gol se le ha resistido durante los 90 minutos. El Celta, por su parte, se marcha con un punto conquistado a base de resistencia y con su portero como gran responsable del empate.









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