La inteligencia artificial en el fútbol ya no se limita al análisis de estadísticas o a herramientas reservadas para los clubes con mayores presupuestos. Su presencia comienza a extenderse por diferentes áreas: preparación deportiva, gestión administrativa, comunicación, marketing e incluso desarrollo de aplicaciones propias.
Pablo Sala, especialista en inteligencia artificial aplicada a la gestión deportiva, considera que el cambio ya llegó al fútbol profesional. En una entrevista concedida a MARCA, sostuvo que, según su percepción, todos los equipos de Primera División ya utilizan internamente algún tipo de inteligencia artificial, aunque planteó una diferencia importante: utilizarla no significa necesariamente saber aprovechar todo su potencial.
Inteligencia artificial en el fútbol: mucho más que analizar partidos
Los clubes pueden utilizar la IA desde la preparación deportiva hasta tareas administrativas, comunicación, marketing y creación de herramientas propias.
Cuando se habla de inteligencia artificial en el fútbol, una de las primeras imágenes que aparece es la de enormes bases de datos utilizadas para analizar jugadores, detectar talentos o estudiar rivales.
Sin embargo, sus aplicaciones pueden ser mucho más cotidianas. Los clubes pueden recurrir a herramientas como ChatGPT para redactar notas de prensa, preparar correos o facilitar diferentes procesos administrativos.
Uno de los mayores ahorros puede aparecer con la creación de pequeñas aplicaciones destinadas a resolver necesidades específicas del día a día. Un club podría desarrollar herramientas propias para automatizar procesos y evitar dedicar horas de trabajo o contratar determinados servicios externos.
Del scouting al marketing: ¿para qué puede utilizar un club la IA?
Las posibilidades se multiplican cuando la inteligencia artificial entra en las distintas áreas de una institución deportiva.
En el aspecto deportivo, Sala señala el análisis de datos como uno de sus principales campos de aplicación. Una IA puede ayudar a procesar información histórica de un rival, buscar determinados patrones o facilitar la interpretación de grandes cantidades de datos procedentes, por ejemplo, de los dispositivos GPS utilizados por los futbolistas.
Eso no significa reemplazar al entrenador.
Sin embargo, el criterio humano continúa siendo fundamental. La herramienta puede ampliar las capacidades de un profesional, pero delegar completamente una decisión en ella también implica renunciar al propio criterio.
La IA puede facilitar la revisión de documentos extensos relacionados con subvenciones y trámites administrativos. También puede intervenir en marketing y comunicación, desde la elaboración de una nota de prensa hasta la creación de carteles, videos promocionales o contenidos para la web. AvantiBarrilete
Los clubes pequeños también pueden aprovechar la inteligencia artificial
Uno de los aspectos más interesantes de esta transformación es que no necesariamente beneficia únicamente a los grandes equipos.
Un club con una estructura reducida puede utilizar estas herramientas para organizar procesos que antes requerían más trabajadores, tiempo o recursos económicos. En estructuras profesionales más desarrolladas, en cambio, la IA puede servir para perfeccionar procedimientos que ya existen.
El especialista cita algunos ejemplos concretos de instituciones españolas que están trabajando en este terreno. Señala que Deportivo de La Coruña ha formado a trabajadores en estas herramientas y que Cádiz desarrolla iniciativas relacionadas con ellas, aunque aclara que los ejemplos mencionados no pertenecen todos actualmente a Primera División.
Su experiencia también alcanza al fútbol sala. Sala ha trabajado recientemente con Jaén Paraíso Interior en un proceso de profesionalización relacionado con inteligencia artificial y gestión deportiva. LinkedIn
¿Todos los equipos de Primera División utilizan realmente IA?
Aquí aparece el matiz más importante.
La afirmación de que todos los clubes de Primera utilizan inteligencia artificial corresponde a la opinión de Pablo Sala y no a un estudio que haya analizado individualmente a cada institución.
Cuando MARCA le preguntó si llegará un momento en que todos los clubes profesionales empleen estas herramientas, Sala respondió que él cree que los equipos de Primera ya las están utilizando internamente. Su interrogante está en otro punto: cuántos de esos profesionales han recibido formación para hacerlo correctamente.
Y esa diferencia puede resultar determinante.
Utilizar ocasionalmente una herramienta generativa para redactar un correo no supone el mismo nivel de integración que emplear inteligencia artificial para analizar datos deportivos, automatizar procesos o desarrollar aplicaciones específicas.
El debate, por tanto, parece desplazarse. La pregunta comienza a dejar de ser si la IA entrará al fútbol para convertirse en cómo la utilizará cada club y qué ventaja conseguirá obtener de ella.
La IA también tiene riesgos
La incorporación de estas tecnologías tampoco está libre de problemas.
Sala identifica dos riesgos especialmente relevantes: la protección de los datos y las llamadas “alucinaciones” de los sistemas de inteligencia artificial, es decir, respuestas incorrectas que pueden presentarse como si fueran información fiable. AvantiBarrilete
Por eso recomienda conocer las diferencias entre las herramientas disponibles y verificar la información utilizada. También pone como ejemplo sistemas que permiten trabajar exclusivamente sobre documentos previamente seleccionados, reduciendo así la dependencia de información abierta disponible en internet. AvantiBarrilete
La formación vuelve entonces a ocupar un lugar central. La tecnología puede ahorrar horas y multiplicar las capacidades de los profesionales, pero continúa necesitando supervisión humana.
La Mirada de Los Profes del Fútbol: la próxima ventaja competitiva puede estar fuera de la cancha
Durante décadas, las diferencias entre clubes estuvieron marcadas por presupuestos, instalaciones, cuerpos técnicos o capacidad para contratar futbolistas. La inteligencia artificial incorpora ahora una variable distinta: qué tan eficientemente utiliza cada institución la información y sus recursos.
Un club pequeño probablemente no pueda competir económicamente con los gigantes. Pero si consigue automatizar tareas, analizar mejor sus datos y liberar horas de trabajo de sus profesionales, puede reducir algunas de esas distancias.
El fútbol no parece dirigirse hacia un escenario en el que una máquina decida alineaciones o sustituya al entrenador. Lo interesante está en otro lugar: un profesional que sabe utilizar correctamente la inteligencia artificial puede tener más herramientas que otro que la ignora.
Y si la percepción de Pablo Sala es correcta y la IA ya entró en los equipos de Primera División, la próxima carrera tecnológica del fútbol ya habría comenzado.









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