Marrero vivió una noche de extremos. En el minuto 59, un error suyo entregó el balón a Nakamura y encendió las alarmas en Anoeta. En el 90, sin embargo, voló para sacar un cabezazo de Tolisso que ya buscaba la red. Entre el fallo y la salvación, el guardameta acabó sosteniendo un punto para una Real Sociedad que tuvo la victoria al alcance de la mano.
Anoeta comenzó la noche en silencio. El recuerdo de Jesús de Miguel marcó los momentos previos: hubo un minuto de silencio y no sonó el himno de la Europa League. Después, el balón echó a rodar entre el humo de las bengalas y el aliento de una grada que esperaba celebrar la primera victoria europea como local.

La crónica del Real Sociedad-Lyon
Matarazzo no quiso revolucionar nada. Introdujo cuatro cambios respecto al derbi y mantuvo un 4-4-2, con Óskarsson acompañando a Oyarzabal. Sučić comenzó en el banquillo. Enfrente, el Lyon llegaba con novedades: Fonseca había salido rumbo al Sporting y Maciel se estrenaba como técnico, con Merah como referencia.
La primera media hora fue un nudo. La Real salió seria, pero le costaba encontrar claridad con el balón. Boudache trató de abrir camino por la derecha y Sarr le cerró el paso en el minuto 10. El partido avanzaba entre disputas hasta que Barrenetxea puso algo de imaginación.
Barrenetxea inventa y Óskarsson firma
En el minuto 28, el extremo se marchó por la izquierda y puso un centro templado hacia el punto de penalti. Allí apareció Óskarsson, que ganó altura y cabeceó a la red: 1-0. Anoeta encontró un motivo para levantarse. Dos minutos antes, el árbitro había revisado una caída de Tolisso en el área tras una acción con Aramburu, pero no señaló penalti.
El gol dio confianza a la Real Sociedad. Oyarzabal pudo ampliar la ventaja con un disparo desde la frontal que se marchó fuera por poco. El Lyon respondió con un disparo lejano de Tolisso y otro intento de Tessmann, bloqueado por Sarr. Zubeldia también tuvo que cruzarse en el descuento. La Real se marchó al descanso por delante, aunque sin apagar las intenciones visitantes.
La segunda parte cambió el paisaje. Sarr se quedó en el vestuario y Jon Martín ocupó su lugar. Greif estuvo cerca de complicarse ante Guedes, que disparó sin fuerza a las manos del portero. Barrenetxea volvió a asomarse con una volea tras un pase de cabeza de Oyarzabal, pero el balón se marchó fuera.
Tolisso enfría Anoeta y Marrero abraza el punto
En el minuto 54, Tessmann centró desde la izquierda y Tolisso controló con el pecho antes de batir a Marrero con la derecha: 1-1. La Real había perdido la ventaja y tenía que volver a empezar.
La respuesta de la Real Sociedad fue inmediata. Guedes puso un balón al segundo palo y Óskarsson esperaba el remate, pero Kluivert metió la pierna para evitarlo. Después llegó el error de Marrero: el guardameta entregó la pelota a Nakamura y Anoeta contuvo el aliento. Zubeldia se cruzó para bloquear el disparo. En el minuto 60, Oyarzabal se quedó ante Greif, que respondió con una gran mano.
Matarazzo agitó el banquillo: Ochieng entró por Guedes y, más tarde, Pablo Marín y Sučić relevaron a Barrenetxea y Óskarsson. La Real volvió a empujar. Greif desvió a córner una falta directa de Sergio Gómez y, en el 83, Sučić dejó de tacón para Oyarzabal, que combinó con Ochieng. El disparo cruzado del atacante se marchó fuera por poco.
Quedaba todavía una última escena. En el minuto 90, Tolisso remató de cabeza completamente solo tras una falta y Marrero voló para evitar el 1-2. En el 90+3, el portero volvió a despejar con los puños otra falta, esta vez lanzada por Abner.
Anoeta había empezado la noche en silencio y la terminó conteniendo la respiración. Óskarsson encendió la esperanza, Tolisso enfrió la fiesta y Marrero evitó que el Lyon se llevara el premio completo. La Real Sociedad se quedó sin su primera victoria europea como local, pero encontró en su portero la última mano para salvar un punto.









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